Editorial 17 Agosto 2018

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La situación de la industria láctea.-

Lamentablemente lo que muchos pronosticaron hace ya algún año, hoy el País viene sufriendo.- El cierre de Ecolat y Striasberg no era casualidad  ni capricho, era el comienzo de una caída en dominó de industrias del sector.-

Hoy asistimos a una desesperada búsqueda de soluciones para salvar a la industria sanducera Pili con el apoyo contante y sonante de dinero del estado, para impedir la ruina de productores remitentes, los industriales y sus trabajadores.-

Mientras el País productivo, mira con muchísima atención esta situación, en el mismo rubro, no se ponen de acuerdo trabajadores y patronal de Conaprole, sin que las gestiones del estado den fruto y persisten medidas gremiales, que ya están perjudicando la producción y por ende al consumo.-

Por otro lado aquí muy cerca tenemos a Calcar, que viene remando también una delicada situación, fruto de la (mejor olvidar) venta de lácteos a Venezuela, que dejó a Esta y otras empresas con importantes sumas de dinero sin cobrar, incluso con gestiones fallidas de nuestro gobierno que había intercedido en la negociación.-

Lamentablemente todo se entremezcla.- Si miramos con criterio regional la diferencia con que el gobierno atiende hoy la situación de Pili y hasta donde intercedió en el conflicto que llevó al cierre a Ecolat a Straiberg o los conflictos de Pressur y a la misma FNP, que lo que solicitaba era más apoyo del gobierno y Este se lo negó, no podemos menos que tener un sentimiento, de que se pudo hacer algo más y ahora que “las papas queman” y los guarismos de desocupación en el País ya rondan los 50 mil desempleados se buscan otras soluciones.- Y que el Gobierno sindicatos y la propia patronal de Conaprole “no vean las pajas del vecino arder” como para no encontrar soluciones al conflicto que hoy tienen por delante.-

 

Por si esto fuera poco entre medio, están los productores que no pueden negociar con sus vacas si las ordeñaran por cuotas y la diferencia la cobran hoy o mañana, como terminan generalmente los conflictos sindicales.- Las vacas no podrán esperar que el Ministerio de trabajo o la cámara de representantes refrenden el acuerdo al que lleguen.- Pero la verdad es que fueron los productores los que dijeron no podemos seguir encareciendo un producto.- Y tal vez en una medida excesiva pero que demuestra el tenor de las conversaciones y el límite económico que viven hoy, también fueron los productores que dijeron si no cesan las medidas no negociamos.-

Un clima enrarecido que no le hace bien a nadie.- Una trenza que quien gobierna deberá comenzar a deshilar por el bien de todos.- Ojalá Pili se salve.- Ojalá Calcar no llegue a la situación de Pili.- Lamentablemente nuestra región ya no está en la conversación.- Otros fueron los criterios del gobierno, otras son las consecuencias, que anunciamos en su oportunidad sucederían y hoy ya vivimos en nuestra zona y que no anhelamos para Paysandú.-

Como colonienses aspiramos que los representantes departamentales del gobierno nacional y los dirigentes de Colonia del partido de gobierno, una vez pasada esta marea que hoy envuelve al estado todo, hagan recapacitar al Gobierno nacional desde la investidura del  Sr. Presidente de la República, sus  Ministros y jerarcas de los organismos que correspondan, que la caída de industrias sufrida en la región este de Colonia que generaron una pérdida de más de mil empleos directos no fue tratada de igual manera que la situación que se vive hoy en Paysandú.-

El Estado siempre está a tiempo de enmendar una situación.-

 

Esta es la opinión de Radio del Oeste.-

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