Editorial 22 de junio de 2018

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Cada 4 años  los meses de Junio y Julio son dedicados por gran parte de la ciudadanía mundial al futbol.- Nuestro País como integrante de esta competencia, no es ajeno y si tenemos en cuenta que Uruguay, debe ser uno de los países con más equipos de este deporte, en relación a cantidad de habitantes, no sorprende que el tema preponderante en todo el Uruguay, hoy sea el fútbol.-

A pesar de las discrepancias por la forma de su juego y de la unanimidad de criterios sobre los resultados logrados hasta el momento, nuestro seleccionado acapara la atención nacional.- Quienes peinan canas, nos darán la razón que desde hace muchos mundiales no se lograba un consenso tan mayoritario, de que nuestra representación es un ejemplo de organización interna y se ha convertido en una embajadora de excepción.-

Y lo hace dando una imagen traslúcida de unión, respeto.- Pasamos de ser los fierreros del futbol, a ser uno de los pocos equipos sin tarjetas amarillas, sin ser los que copamos los medios por tener actitudes antideportivas y ello se ha logrado con un trabajo mancomunado de muchos dirigentes y una línea directriz determinada por un principio fundamental, educación.-

Una vocación “ la de maestro” primó y se sumó a una capacidad deportiva en la faz directriz, y le pusieron nombre y apellido a este proceso.-

Hoy hay un País detrás de un proyecto deportivo serio, que logra prácticamente una unanimidad de opiniones de apoyo.- Nos preguntamos ¿? Será porque están transmitiendo valores que la sociedad necesita ver y escuchar ¿?.- Sera que la vocación de maestro de su entrenador caló hondo y modeló  las habilidades futbolísticas y sacó de cada jugador lo mejor como ser humano.-

Nuestra selección parece haber sido quien oyó de mejor manera la famosa frase “ educación-educación-educación”.-

Un País es mucho más.- Pero es un ejemplo a seguir de logros obtenidos, por quienes tienen que conducir destinos políticos.- Ejemplo a seguir por una sociedad que parece haber olvidado que los logros, nacen del esfuerzo y poniendo en  la práctica diaria, en el campo de juego que es nuestra vida, los máximos valores morales, éticos, de buenas costumbres en los que se basa una sociedad progresista que piensa en dejar su impronta a las generaciones que vendrán.-

El juego del fútbol continúa, esperamos nuevas conquistas del equipo del maestro.- La vida del País también, esperamos nuevos logros para el País.-

Esta es la opinión de Radio del Oeste

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