Editorial 24 Noviembre 2017

0

Que nos sucede…

En los últimos días el País se ha consternado con la pérdida de dos vidas de chicas a manos de depravados que se suman a más de 100 jóvenes menores, que por distintos motivos han muerto  en el Uruguay de manera violenta en menos de cinco años.-

Que nos sucede, que como sociedad no podemos bajar estos índices de violencia.- Lamentablemente siempre hubo y habrá mentes enfermas que eligen como víctimas a niñas o niños y difícilmente dejen de existir.- Pero como protegemos a nuestros menores del acecho de ellos.-

El vértigo de la vida de hoy nada tiene que ver con el pasado y las posibilidades de comunicarse a través de las redes tan útiles en un sinfín de oportunidades, también lo son en contrario en casos de este tipo.- Para los Padres o responsables de niños, pese a la facilidad del celular es mucho más difícil saber como sus hijos pueden ser vigilados o engañados, incluso a distancia, en esas edades por las que todos pasamos y nos creemos ya mayores.-

Siempre la relación adolescente- mayor fue difícil y es natural, que la sangre que fluye a borbotones no reconozca  el paráte de la experiencia de haberlo vivido.- Pero a lo largo de los años nos damos cuenta que ese consejo o reprimenda a esa edad nos permitió crecer.-

Pero como hacerlo en estos tiempos donde valga la redundancia no tenemos tiempo.-

Desde el momento de la concepción de un hijo debemos saber que estamos trayendo al mundo un ser humano al que deberemos no solo darle amor y cariño sino educación familiar, que no es la misma que la curricular de la escuela y o del liceo a quien no podemos encargársela.-

 

 

En los Padres está  la educación de vida, de cohesión familiar, de lograr esa confianza mutua entre padres e hijos , que con solo una mirada a los ojos los dos saben de que están hablando, de un seguimiento del crecimiento acompañando sus acciones juveniles.- Y eso lleva tiempo.-En los hijos reconocer que es necesario que los padres estén insertos en sus vidas y que no habrá otra persona en el mundo que quiera lo mejor para ellos, que quienes los formaron fruto del amor de un hombre y una mujer.-

Tiempo…..ese tiempo que a diario nos falta y nos sobra cuando falta un hijo.- Nada sustituye un entorno familiar cálido y de comunicación personal.- Volvamos a las reuniones familiares.- Probemos a hacerlas sin celular.- De cada palabra, de cada acción de uno de los integrantes de la familia iremos rescatando verdades que nos apoyarán en el camino de nuestras vidas.-  Seguramente  a los más jóvenes les serán más útiles el cuento de las experiencias de vida de los abuelos, padres o tíos, que escuchar un your tube o que alguien hablando en neutro nos explique desde un tutorial como hacer.-

 

La vida es una y la forman dos personas que se responsabilizan por ella y quien la vive (un hijo) no debe olvidar que en ellos, encontrará siempre el mejor consejo para caminar en la vida.-

Esta es la opinión de Radio del Oeste.-

 

Compartir.

Dejar una Respuesta